Seguridad del sistema

Vos comprás en línea y utilizás PayPal en tu computadora y dispositivos móviles, por lo que es importante que tus dispositivos no sean vulnerables a las personas con intenciones fraudulentas.


Mantené tu software actualizado

El software es complejo y con frecuencia tiene errores menores. Los hackers encuentran y vulneran la seguridad a través de estos errores para instalar software malicioso. El malware o “software malicioso”, es capaz de capturar todo lo que escribís (incluyendo la dirección de correo electrónico y contraseña de tu cuenta PayPal) y enviarlo a los estafadores que utilizan esta información para acceder a tu cuenta.

Afortunadamente, los fabricantes de dispositivos y desarrolladores de aplicaciones son muy diligentes cuando se trata de proporcionar actualizaciones del sistema operativo y de las aplicaciones. Por eso es conveniente que mantengás tu sistema y aplicaciones actualizados con las últimas versiones. La forma más sencilla de hacerlo es habilitando las actualizaciones automáticas en tu sistema y aplicaciones cuando sea posible. Normalmente, esto se administra a través del Panel de control en Windows y en las Preferencias en MacOS.

Junto con las actualizaciones del sistema operativo, es importante mantener las aplicaciones actualizadas porque éstas también pueden ser vulnerables. Las aplicaciones populares suelen ser objetivo de los hackers. Algunos ejemplos incluyen:

  • Navegadores web, entre ellos Internet Explorer, Chrome, FireFox y Safari
  • Microsoft Office
  • Adobe Reader
  • Adobe Flash Player

Cuando se publican las actualizaciones de seguridad, la empresa de software suele indicar qué problemas han solucionado. Por lo tanto, incluso aunque los hackers no supieran acerca de la vulnerabilidad antes de que ésta se solucionase, sabrán donde deben empezar a fijarse. Es importante mantenerse actualizado porque los hackers pueden vulnerar la seguridad de los sistemas que no tienen parches de seguridad vigentes.


Defensa contra el malware: instalá un software antivirus

Los virus o malware consisten en software malicioso que se puede instalar en tu sistema a través de vulnerabilidades de seguridad o acciones del usuario. Alguien podría enviarte un archivo infectado, o tal vez es posible que descargués algo que parece seguro, pero no lo es. Al igual que un virus humano, el malware se puede propagar de varias formas y el modo en que se introduce en tu sistema suele ser poco claro. El software antivirus puede ayudar a prevenir la instalación de nuevo malware y detectará la mayoría de casos de malware si logra instalarse.

Si el malware entra en tu sistema, puede capturar todo lo que escribís, como la contraseña de tu cuenta de correo electrónico, cuenta PayPal u otras cuentas financieras. Éstas podrán ser enviadas a los estafadores, otorgándoles acceso a tus cuentas, lo que te provocará problemas financieros e inconvenientes. El malware puede leer todos los archivos de tu sistema, incluyendo tu correo electrónico, tus registros financieros e información personal. Además, el malware puede apoderarse de tu sistema para enviar correos electrónicos no deseados o atacar las cuentas de otras personas. Si el malware entra en tu sistema, no solo te convertís en víctima, sino que tu sistema se convierte en parte del problema.

El software antivirus puede ejecutar revisiones programadas y examinar los correos electrónicos entrantes para detectar malware que logra entrar en tu sistema. Normalmente, el malware ha sido un problema para los PC, pero cada vez aparece más malware en sistemas operativos móviles (como iOS y Android), por lo que tenés que considerar una protección antivirus para tu tablet y smartphone.

Es importante tomar precauciones: el software antivirus detectará la mayoría de los problemas, pero no todos. Existe una gran variedad de buenos productos antivirus disponibles, y muchos de ellos cuentan con versiones gratuitas. Recordá activar las actualizaciones automáticas, ya que los desarrolladores de antivirus están constantemente identificando y abordando nuevas amenazas.

Tené precaución al hacer clic

Algunos malware atacan las vulnerabilidades, como errores en el software de tu computadora. Otros malware se enmascaran como juegos o protectores de pantalla, simplemente a la espera de que los instales. Una estrategia habitual es mostrar una prueba del virus falsa y comunicarte que hay un problema y que debés descargar algún tipo de software para recuperar tu seguridad. Sin embargo, el software que se te pide descargar es en realidad un malware.

El malware puede proceder de descargas del sitio web o archivos adjuntos de correos electrónicos. Si recibís un correo electrónico inesperado de alguien con un archivo adjunto, tené tus sospechas. Si el correo electrónico solo tiene un mensaje corto, no personal, como: “¡Eh! ¡Mirá este lindo perrito!” o “¡Esto es gracioso!” con un archivo adjunto, mantenete incluso más alerta. Si tenés alguna duda, comprobá la dirección de correo electrónico del remitente. Si todavía tenés dudas y creés que tenés que ver el archivo adjunto, llamá al remitente y preguntale. Puede ser que la cuenta de correo electrónico del remitente haya sido pirateada y ahora se esté usando para enviar correos electrónicos maliciosos no deseados.

El software antivirus te protegerá contra archivos adjuntos y descargas dañinas, pero no te protegerá contra todas las amenazas. Recordá que hasta el mejor software antivirus es vulnerable si no lo mantenés actualizado.


Utilizá una contraseña en tu PC

Si olvidás tu contraseña, PayPal y otras cuentas en línea usarán el correo electrónico para ayudarte a recuperar el acceso a tu cuenta. En la mayoría de los casos, si un ladrón logra acceder a tu PC o dispositivo móvil, también podrá acceder a tu correo electrónico. Esto facilita el ataque a tus cuentas en línea y el robo de información personal.

Por eso, te recomendamos que utilicés una contraseña en tus computadoras personales. Si alguien logra acceder a tu sistema aunque sea durante solo unos minutos, podrá instalar un malware. La contraseña hará que sea más difícil para un ladrón acceder a la información almacenada en tu sistema en caso de robo, e incluso si el ladrón lograse finalmente acceder a tu sistema, una contraseña te otorga más tiempo para cambiar tus claves de correo electrónico, en cuentas de Internet y en PayPal.

Acceso físico al teléfono móvil

Aunque tu teléfono móvil esté bloqueado con un NIP, de todos modos debés ser precavido. Debido a que podemos enviar a un código temporal por mensaje de texto si olvidás la contraseña de tu cuenta, alguien podría acceder fácilmente a ella si viera el mensaje de texto en tu teléfono sin supervisión. Por lo tanto, no dejés nunca tu teléfono desatendido. Llevalo siempre con vos o guardalo en un lugar seguro.

Utilizá un NIP en tu dispositivo

Si un estafador obtiene temporalmente acceso a tu dispositivo, también podrá acceder a tu correo electrónico o información personal. Por eso debés utilizar un NIP (número de identificación personal) para bloquear tu dispositivo móvil. Los NIP sencillos, como 1234 ó 1111, son los más comunes y más fáciles de adivinar. Lo mismo se aplica para el mes y día de nacimiento (como 2504), que cualquiera que te conozca podría adivinar. En su lugar, te recomendamos que pensés en una palabra única que podás recordar y la escribás con el teclado numérico. Por ejemplo, "azul" sería 2985 (A-Z-U-L en el teclado numérico).

Debés mantener la pantalla de tu dispositivo con bloqueo automático transcurridos algunos minutos de inactividad. Un plazo de tiempo corto como 3 minutos reducirá las probabilidades de que alguien acceda a tu información.

Lamentablemente, solo el 50% de los usuarios de teléfono móvil usan un NIP en su dispositivo. Imaginate que alguien se encuentra o roba tu teléfono y, a continuación, empieza a llamar a todos tus contactos a las 2:00 a.m. Te sentirías muy avergonzado, teniendo en cuenta que los NIP son una protección muy sencilla de habilitar.


Seguridad para dispositivos móviles

No debés olvidarte de tu smartphone y tablet. La mayoría de las personas no los protegen como deberían. Si seguís algunos sencillos consejos, podrás obtener mayor seguridad y más tranquilidad:

Activá siempre un NIP o función de bloqueo para tu dispositivo móvil.

El NIP es la forma más sencilla y más importante que tenés de garantizar la seguridad en tu dispositivo móvil, especialmente si hay una pérdida o extravío.

Automatizá las actualizaciones de software.

Varios programas de software pueden conectarse automáticamente y actualizarse para defenderse contra riesgos conocidos. Activá las actualizaciones automáticas en tu dispositivo móvil si esa opción está disponible.

Utilizá el sentido común al descargar aplicaciones.

Las aplicaciones desconocidas o reempacadas pueden contener malware diseñado para robarte información financiera desde un dispositivo móvil. Comprá siempre o descargá aplicaciones de empresas fiables y revisá los comentarios. Al instalar nuevas aplicaciones, revisá los permisos y decidí si te sentís cómodo concediendo el acceso que solicita la aplicación.

Habilitá la opción “Buscar mi dispositivo”.

Si tu teléfono, operador de telefonía o software antivirus admiten la función “Buscar mi dispositivo”, es una buena idea activarla. Esta función podrá ayudarte a encontrar el dispositivo si lo perdés o te lo roban, y tendrás la posibilidad de bloquearlo o borrarlo de forma remota si fuera necesario.

Hacé una copia de seguridad de tu dispositivo.

Es fundamental respaldar tu dispositivo con regularidad. Algunos sistemas operativos lo hacen de manera automática. Si alguna vez necesitás utilizar la función de borrado remoto antes mencionada, agradecerás tener una copia de seguridad actualizada para configurar tu nuevo dispositivo.